Por un consumo responsable

Por un consumo responsable

Tomar una decisión es, en otras palabras, un ejercicio en el cual considerando las circunstancias e intereses, escogemos una cosa y descartamos otras, pensando en qué es lo mejor para nosotros.

A pesar de esto, lo que creemos correcto no es estático, sino que reacciona a los cambios, y lo que era bueno ayer, puede no serlo hoy. Esto implica la necesidad constante de un cuestionamiento crítico del presente respecto al pasado, por lo que si cometemos un error, de la misma forma que en un ejercicio matemático, será necesario retroceder para ver en qué paso o en qué decisión nos equivocamos.

Si en este momento nos preguntamos qué es lo mejor, la primera parte del trabajo implicaría ver qué está pasando en un mundo en que las noticias nos hablan con frecuencia sobre sequías, grandes incendios y contaminación. Nos encontramos, sin duda en un periodo de crisis global, donde las decisiones que hemos tomado son responsables de la situación actual. Nuestros hábitos de consumo se reflejan en un presente que exige cambios inmediatos.

Haciendo una revisión de los hábitos de consumo en los últimos años, podemos observar la masificación de los envoltorios y paquetes de distintos materiales para cada producto, lo que facilitó tanto su obtención como su distribución. Si bien esto significó un gran avance, actualmente la facilidad y velocidad para acceder a un bien, nos han hecho ignorar el impacto que generamos, normalizando la producción de desechos como parte de nuestra rutina del día a día, llegando a producir cada chileno 1,2 kilos de desechos diarios. *https://www.fundacionbasura.org/faq/

Es en este punto donde se vuelve necesario preguntarnos ¿Qué podemos cambiar? ¿Cómo podemos consumir de manera amigable con el medioambiente? Si retrocedemos más, incluso antes del apogeo del plástico, nos daremos cuenta de que el envoltorio desechable es completamente prescindible. De esta manera podemos reconocer y abrirnos a otros hábitos más sustentables al comprar, como es el caso de la venta a granel que, si bien tiende a asociarse con antiguos almacenes de barrio, ha existido durante miles de años a lo largo de todo el mundo y se puede encontrar la más grande variedad de especias, colores y alimentos.

La compra a granel tiene múltiples beneficios, que han permitido su permanencia incluso con la gran competencia de la industria del plástico. El primero de ellos es la diferencia de precios. El proceso, envasado y traslado implican costos mayores, por lo que las tiendas a granel tienden a tener precios más bajos. Otro de sus beneficios es la relación directa con los productos, lo que implica que podemos ver qué es realmente lo que estamos comprando. Del otro lado, el marketing se vuelve un fin en sí mismo y los productos se exhiben con el fin de verse más atractivos, por esto muchas veces nos dejamos convencer por la presentación al momento de elegir. El último punto, que es lo que nos motiva como Almazero a querer volver al Granel, es ¡No más basura! El compromiso con el cuidado del planeta debe nacer como iniciativa de todos y debe reflejarse en nuestra forma de vivir, por esto queremos ayudar a hacer llegar los alimentos a tu casa sin plásticos. ¡No olvides traer tu bolsa y envases!

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