Reconocer el problema es sólo el comienzo.

Reconocer el problema es sólo el comienzo.

Vivimos en la era del petróleo y somos un planeta con una verdadera adicción al él. En tan solo dos siglos hemos consumido 1.700 billones de galones de petróleo, algo que la tierra tardó más de 300 millones de años en producir. Solo en USA se consumen más de 870.000.000 de galones de petróleo al día, que equivale a 558.000 galones por minuto.

Pero la fuente de energía que nos ha sostenido por décadas, se puede acabar antes de lo que pensamos. Dependemos del petróleo, carbón y gas natural, los que cubren más del 80% de nuestros requerimientos.

Hasta ahora la solución a la falta de petróleo ha sido buscar más, cómo sea y dónde sea, pero esta búsqueda va siendo cada vez más costosa. Hace 100 años, se usaba 1 barril de petróleo para extraer 100. Hoy en Arabia Saudita se necesita 1 barril para producir 20, y en Canadá, uno para obtener 5. La búsqueda del petróleo es cada vez más cara y llegaremos al punto en que esta búsqueda requerirá de más energía que la que generará.

Si queremos mantener un clima seguro, es necesario limitar drásticamente el uso de combustibles fósiles para el año 2050. El cambio de nuestras conductas es imprescindible para disminuir el consumo de energía.

Todo lo que compramos o comemos tiene asociado un costo energético. Por ejemplo, una copa de vino requiere de casi 2.500 procesos industriales para llegar a una mesa y ser conscientes del costo energético de lo que consumimos puede llegar a reducir la demanda total y cambiar el equilibrio a nuestro favor. Junto con esto, mejorar la eficiencia energética puede reducir en el 20% la demanda en las próximas décadas.

Si redujéramos a la mitad el uso de los automóviles, disminuiríamos el consumo global en un 2%. Parece poco, pero equivale a 50.000.000.000 de barriles de petróleo. Lograrlo depende de que tomemos consciencia y hagamos nuestro aporte a este cambio tan necesario. Podemos compartir el auto tantas veces como podamos o preferir aquellos que son más eficientes en su consumo.

En países como Estados Unidos, el estilo de vida requiere de muchísima energía, y lo mismo ocurre con otros países como China que está en vías de ser la nación más consumidora de energía del mundo. Un chino consume actualmente 1/5 de la energía que utiliza un estadounidense, pero el crecimiento de la clase media en China, lleva consigo un creciente aumento del consumo, lo que los acercará rápidamente a los niveles de consumo estadounidenses. Cada año China construye el equivalente a dos ciudades de tamaño de NY y lamentablemente aún en muchos lugares del mundo, la gente prefiere el desarrollo por sobre la eficiencia.

Reconocer el problema es el comienzo, pero no es suficiente. Necesitamos utilizar más y mejores fuentes de energía inagotables como el viento, las mareas o el sol.

La energía de los mares podría cubrir 1/5 de la demanda mundial; la hidroeléctrica, 1/3, pero habría que construir centrales en todos los ríos del planeta. Viento hay suficiente para mantener a 30 planetas tierra y la energía solar, que hoy cubre cerca del 1% de nuestras necesidades energéticas, es suficiente para mantener a una humanidad 4.000 veces más grande, y para siempre. 

Hoy hay compañías que producen 1 auto cada pocos minutos, podríamos hacer lo mismo con paneles solares y turbinas eólicas. Cada año se producen 110 mil millones de latas de bebidas y cervezas, si en cambio hiciéramos 110 mil millones de paneles solares, en 10 años podríamos cubrir el 10% de nuestra demanda energética. Esto requiere de un cambio de foco, y de esta nueva mirada debemos hacernos parte todos. Anímate, súmate y opta siempre que puedas por soluciones más eficientes.

 

 

Etiquetas medioambiental

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